Plásticos de un solo uso: un minuto en nuestra vida, para siempre en el planeta

 

Este mes estamos celebrando la campaña Julio sin Plásticos (Plastic Free July en inglés), una iniciativa australiana que desde el año 2011 promueve la concientización y sensibilización acerca del uso indiscriminado de plásticos de un solo uso y sus graves consecuencias medioambientales y sanitarias a nivel mundial. 

¿Qué son los plásticos de un solo uso?

Son polímeros derivados de la síntesis de petróleo diseñados para ser utilizados sólo una vez y luego ser rápidamente “desechados”, es decir, tirados a la basura. 

Su uso se disparó a partir de los años setenta, cuando se empezaron a reemplazar los tradicionales envases de vidrio o papel con alternativas de plástico, por ser más livianas y duraderas. Hoy los plásticos de un solo uso son omnipresentes en nuestras vidas, y su cara más visible son los sachet de alimentos, bolsitas de cápsulas de limpieza, bombillas, botellas de agua PET, bolsas plásticas, platos, vasos y cubiertos de plástico desechables, potes de plumavit para comida para llevar, y otros tipos de envoltorios y contenedores de alimentos y bebidas.

¿Cuál es el problema?

Una de las principales cualidades del plástico es su durabilidad, puede ser reutilizado y perdurar por años. Esto, sumado a ser versátil y liviano, lo convierte en un material de características únicas que si se utiliza correctamente puede ser muy provechoso. Entonces, ¿qué sentido tiene hacer algo que vamos a usar sólo por algunos minutos, de un material que puede durar para siempre? 

El problema es que de los 300 millones de toneladas de plástico que se están produciendo anualmente, la mitad está siendo destinada a artículos de un solo uso: es decir, está siendo diseñada para convertirse en basura. 

Actualmente los plásticos no se descomponen naturalmente, por lo que estos desechos se están acumulando exponencialmente en el planeta: se estima que un 60% de todo el plástico que se ha producido en la historia se encuentra en forma de basura tanto en vertederos como en el medio ambiente, y que hay entre 75 a 199 millones de toneladas de plásticos contaminando los océanos.

Pero yo no lo tiro a la basura, lo reciclo... 

Por supuesto que el reciclaje siempre será preferible a la basura. Sin embargo, recuerda que no todos los plásticos son reciclables, y que de todas maneras las opciones más sustentables, antes que reciclar, son reducir y reutilizar.

Y entonces, ¿qué podemos hacer?

¡Evita a toda costa los plásticos de un solo uso! La mejor forma de contribuir es generando consciencia desde nuestros hábitos de consumo. Conviértete en un detective de plásticos de un solo uso en tu vida cotidiana, y comienza activamente a buscar alternativas reutilizables, en este blog encontrarás varias ideas para empezar. 

Cuando sea absolutamente inevitable, elige sólo plásticos reciclables, y aseguráte de que siempre terminen en un punto de reciclaje y nunca en la basura. 

Otras formas de ayudar son recolectando plásticos que veas tirados en la calle, y gestionándolos de forma responsable, y/o involucrándote en iniciativas comunitarias que limpien playas y otros sitios naturales. Por último, ¡no olvides compartir esta información! Inicia conversaciones con tu familia y amigos sobre este tema para que más y más gente pueda sumarse a la causa.

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Si quieres seguir aprendiendo, te invitamos a visitar estos sitios web:

ONU Programa para el medio ambiente - Plásticos de un solo uso
NRDC Plásticos de un solo uso 101
Plastic Free July (sitio oficial en inglés)

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