Humedales, los paraísos olvidados de nuestro planeta

 

 

Ya hemos hablado de la importancia de proteger y no contaminar nuestras playas, pero cada playa tiene un lado que a menudo pasa desapercibido: los humedales que naturalmente las rodean y delimitan.

Cada vez que has ido a una playa, es probable que hayas atravesado o viajado a lo largo de un humedal para llegar a ella; cada vez que te has sentado a apreciar el océano, disfrutar de un lago o la rivera de un río, es probable que hayas estado cerca de un humedal. O tristemente en muchos casos, del lugar donde alguna vez hubo un humedal.

Pero, ¿qué son los humedales?

Son extensiones de tierra que se encuentran inundadas de agua, ya sea de forma permanente o estacional. Los humedales son el punto de encuentro en la naturaleza entre el agua y la tierra: la zona de transición que simultáneamente delimita e integra, en donde ambos mundos se potencian y enriquecen dando lugar a ecosistemas de fertilidad y biodiversidad incalculables, y el hábitat de nada menos que de el 40% de las especies del planeta.

De acuerdo al Ministerio del Medio Ambiente, en Chile los podemos encontrar a lo largo de toda la costa, como estuarios, lagunas costeras o marismas; a lo largo de la Cordillera de los Andes, como salares, lagunas salobres, bofedales, vegas, ríos, lagos y lagunas, y hacia el sur en forma de humedales de turberas y humedales boscosos.

A pesar de ser absolutamente indispensables para la sobrevivencia humana y de miles de otras especies, estos auténticos paraísos se han ido destruyendo sistemáticamente debido al drenaje para el desarrollo inmobiliario e industrial, la expansión agricultural y sobreexplotación de recursos animales y vegetales, la contaminación de aguas por vertederos de aguas servidas de origen industrial y doméstico, y la alteración de los flujos naturales de agua que los alimentan, entre otros.

Nuestro planeta ha perdido el 87% de sus humedales desde el 1700, y el 35% ha sido sólo durante los últimos 50 años. Están desapareciendo a un ritmo vertiginoso, se estima que tres veces más rápido que los bosques y esto no ha hecho más que acelerarse en las últimas décadas. Sin embargo, a menudo son excluidos de las discusiones en las esferas políticas y legislativas, y pocos conocen lo trascendentales que son para la sobrevivencia de las especies, incluyendo la nuestra.

Su relevancia radica no sólo en su biodiversidad, sino que en los innumerables beneficios (llamados “servicios ecosistémicos”) que brindan a la humanidad. Si los bosques son los pulmones de la tierra, los humedales son sus riñones: son las verdaderas plantas de tratamiento de aguas y desechos de la naturaleza, esponjas naturales que recolectan y retienen agua de diversas fuentes, purificándola de metales pesados y descomponiendo todo tipo de residuos orgánicos, para luego liberarlas lentamente al resto del territorio, fertilizando y nutriendo todo a su paso.

En el intertanto y como si eso fuera poco, son refugio de vida salvaje y aves migratorias, abastecen de agua, alimento y materias primas a miles de millones de personas en el mundo, nos protegen de desastres naturales actuando como protección frente a marejadas, inundaciones y sequías, y almacenan enormes cantidades de carbono por metro cuadrado, superando con creces otros ecosistemas: las turberas cubren sólo el 3% de la superficie terrestre, y sin embargo contienen alrededor del 30% de todo el carbono terrestre, ¡más del doble que todos los bosques del planeta juntos!

En otras palabras, los humedales son realmente nuestros superhéroes para la mitigación del cambio climático, ¡y debemos conservar los que van quedando! Son la pieza clave y el modelo a seguir para un desarrollo sustentable que asegure nuestro futuro.

Este 2 de febrero celebramos el Día Mundial de los Humedales, en conmemoración a la primera Convención sobre los Humedales que se celebró en 1971 en Ramsar, Irán, cuya misión es la concientización, conservación y uso racional de los humedales a través de la acción nacional y cooperación internacional entre los países inscritos.

Chile entró a la Convención en 1981, y hoy tenemos designados 16 sitios como Humedales de Importancia Internacional, también conocidos como sitios Ramsar. Estos se caracterizan por ser de particular importancia para conservar diversidad biológica regional, ya sea porque son representativos de un área o bien, presentan características excepcionales o únicas lo que los hace especialmente vulnerables a las presiones de la crisis climática.

Y tú, ¿has visitado alguno? ¿conoces los humedales de tu región? Si te gustaría aprender más, puedes partir visitando los siguientes sitios:

 

Convención de los Humedales Ramsar - Sitio web

Humedales de Chile - Ministerio del Medio Ambiente

Conservación de Humedales - CONAF